Disease.


Hay quienes lo llaman "Amor"
yo prefiero denominarlo trastorno obsesivo-compulsivo.

Es simplemente un extenso resumen en letras que nunca,
nunca serán suficientes,
de 5 años de mi vida,
y de todos mis oscuros, profundos y más temidos deseos y miedos.

Es todo sobre él, o sobre lo que él hizo en mí.

Creó un monstruo,
un monstruo sobreprotector  que siempre,
siempre le tiene en la cabeza.

 No importa el dolor, la decepción o los fallos,
siempre ese odio seguirá dentro de mí.

La extraña sensación de saber que durante un periodo,
ahora aparentemente efímero,
fuimos aquello que nunca volví a encontrar,
¿sabes?
es extraño,
tan extraño como él mismo,

como sus miedos, inseguridades,
su falta de cojones y sus ojos aguamarina,
sus putos ojos aguamarina,
vidriosos,
jodidamente difíciles de descifrar.

Él es todo aquello que siempre ame y...
una vez tuve,
nos tuvimos, quiero decir,
nos compartimos.

Fue como una explosión, 
y siento como el eco retumba dentro de mi cuerpo.

Odio saber que no hay opción,
saber que siempre estará ahí, 
haga lo que haga.

Intentaré ser fuerte, 
forzaré la realidad para hacerme aprender,
me quemaré las retinas,
pero, creo con certeza que no lo haré.

Eso es el amor,
¿no?
o lo que yo suelo denominar trastorno obsesivo-compulsivo.

¿Sabes? 
No lo necesito,
ni siquiera me gusta,
pero es extraño tener dentro a otra persona,
a sabiendas de que sólo gustaría de un intercambio de palabras,
unas pocas mentiras más, con su cabeza agachada,
y su sonrisa estúpida.

Y sí, se que no merece mi esfuerzo,
ni mis lágrimas,
y hace mucho que no lloro...

Pero... ¿Y qué si vuelvo a hacerlo?
Esto trata de mí, ¿no?
Es mi vida y yo decido cómo gastarla.

Está absolutamente demostrado que no hay nada que pueda expulsarle de mi cabeza,
y sé que el no me piensa,
y que no soy nada,
pero para mí es un eterno nudo en el estómago,
que a veces, a determinadas horas,
días, o paseos,
se aprieta, y me retuerce entera.

Rompe mis medias partes un poco más.

Conozco mi lugar, y se que está entre las sombras,
es cuestión de asumirlo y practicarlo.

Y se hace duro, pues cuando creo salir victoriosa de la batalla,
la guerra en mi cabeza se complica y mi mente contraataca.

El pasado quedó muy atrás,
hoy acaba pronto,
el mañana acecha.

Esa canción en loop que se folla a mi inconsciente, consciente y subconsciente.





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