Días de lluvia.


LLueve, huele a lluvia.

Me encanta el olor a lluvia... Casi tanto como el olor a tí,

Ese frescor embriagador que azota mis fosas nasales,

congela mi garganta y envuelve mis pulmones cual ola abrazando a la roca que se estremece

observando un atardecer o un día de tormenta y grita de dolor al desgastarse con el paso de los

años sin que nadie pueda oirla, hasta desaparecer, lentamente, agonizando.

Como yo cuando no estás, vivo enamorada de un recuerdo de lunes a viernes, del recuerdo de tu olor, del sabor dulce como ninguno de las noches de luces apagadas dónde solo estamos tu y yo,

únicos, diferentes, ¿Especiales?

Simplemente nosotros, en ese paraíso paralelo, ese

"Lugar junto al sol dónde perdernos en una nube de algodón, de alquitrán , dónde nadie nos ve, dónde todo da igual"

Alquitran, como los cigarros a medias cargados de amor, ilusiones y planes de futuro, un futuro juntos, siempre.